Me encanta que no tengo una imagen falsa que mantener. Lo que ves, es lo que hay. Algunos días soy increíble, otros días soy un desastre, pero todos los días soy yo.
No amo a mis amigos, ni con el corazón, ni con la mente. Por si acaso el corazón dejara de latir, o mi mente me fallara y los pudiera olvidar. Los amo con el alma. El alma no deja de ser, tampoco olvida.
La vida es una obra de teatro que no permite ensayos... Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida... Antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.