No hay niños trans, lo que hay son padres trastornados.
Si los niños supieran lo que quieren ser a los 8 años de edad, el mundo estaría lleno de vaqueros y princesas.
Yo quería ser un pirata, gracias a Dios nadie me tomó en serio y programó una operación para sacarme un ojo y cortarme una pierna.
Tomate un minuto para la reflexión
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